miércoles, 22 de julio de 2009

Yucatán aprueba una ley contra el matrimonio homosexual


De una forma contundente y mayoritaria, “gracias” al apoyo de 24 de los 25 miembros del Congreso local, Yucatán ha aprobado una ley que eleva a rango constitucional el matrimonio heterosexual y que impide el matrimonio gay.

La nueva ley surgió tras la iniciativa popular presentada por la Red Pro Yucatán, una red formada por grupos conservadores que pretendía prohibir el matrimonio gay y la adopción de niños por parte de parejas formadas por personas del mismo sexo.

En concreto, los legisladores han modificado el artículo 94 de la Constitución de Yucatán, “aclarando” que el matrimonio sólo estará conformado por un hombre y por una mujer.

Evidentemente, tras la sesión, los miembros de la Red Pro Yucatán, impulsora de la medida, se sentían exultantes, afirmando que “es un triunfo de la sociedad que quiere preservar los valores familiares, la moral y las buenas costumbres”.

Y lo peor, no es eso, ya que desde sectores ultraconservadores como este, no puedes esperar otra cosa.

Lo peor es que los políticos traten de hacernos comulgar con ruedas de molino, tratando de disimular su voto con justificiaciones que son más que penosas.

Este es el caso de una diputada llamada Patricia Gambia Wong. La susodicha ha afirmado que “en ningún momento se trata de discriminar a personas de otra preferencia sexual, pero todavía no hay condiciones adecuadas en la entidad y en la sociedad yucateca para permitir enlaces entre gente del mismo sexo”.

Fuera del Congreso, colectivos LGBT se manifestaron contra la prohibición del matrimonio gay, y calificaron la reforma como de “retrógrada”.

Además, anunciaron que piensan denunciar la reforma ante la Suprema Corte de Justicia de México.

3 comentarios:

Avenarius Sabaticus dijo...

No sé qué decir. Entre la ira, la impotencia y mi instinto liberal recalcitrante, lo único que viene a mi mente es un deseo enloquecido de ridiculizar "los valores tradicionales". ¿Qué dirán los niños de la calle, las mujeres y hombres maltratados y/o abusados, los hijos de alcohólicos y las víctimas de acoso sexual sobre sus núcleos familiares? ¿A qué jugamos todos?

A las diez de la noche, hora de México, hay una persona indignada y ofendida que lee y se pregunta
¿por qué no mejor la nada?

Eva Mora dijo...

No se preocupen. Entre ellos se matarán a golpes, porque Yucatán una de las entidades federativas con mayor violencia intrafamiliar. ¡Viva la Familia!
¡Viva Yucatán!

vixi vici dijo...

La red “Pro-Yucatán impulsó las ideas de su propio proyecto en cuanto a la familia, el matrimonio, la adopción y el aborto; y claro, se desaprobaron los dos proyectos de tendencia homosexual y el resultado legislativo si bien no le dio la razón del todo al clero, a fin de cuentas fue inconstitucional por discriminatorio y desastroso para la dignidad y los derechos humanos de todos los yucatecos, por igual.

La barbaridad no sólo estriba en la promulgación del decreto aludido pues finalmente es inconstitucional, sino estriba también en el desconocimiento del Derecho y la falta de voluntad política por garantizar los derechos humanos por parte de los legisladores de Yucatán, a la par del descarado afán de servir a los intereses eclesiásticos antes que a los intereses de los yucatecos que, por minoría que sean, no sólo son también mexicanos, sino que además han solicitado su legítimo derecho a la no discriminación, al respeto a su dignidad y su igualdad de derechos frente a la ley, perfectamente consagrados y explicados en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos que respeta su preferencia.

La barbarie no termina sólo ahí sino que al través de dos escritos vergonzosos, sumamente superficiales y elementales, las mismas organizaciones no gubernamentales yucatecas encabezadas por la asociación civil denominada “Buenas Intenciones”, han promovido la intervención tanto de la Comisión de Derechos Humanos de Yucatán, como de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, a efecto de que ambas comisiones presenten ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación la acción de inconstitucionalidad del decreto promulgado por la señora Gobernadora del Estado de Yucatán.

Aquí primero debo aclarar que no digo que sea culpa o responsabilidad de Buenas Intenciones, A.C. el sentido y las carencias de dichos escritos, de hecho se han preocupado bastante por los derechos de sus afiliados, simplemente no están bien asesorados en materia de Derecho. Lo que yo digo es que no creo que las referidas comisiones de derechos humanos actúen en consecuencia, pues simplemente en la tesitura de tales escritos no se expone una adecuada y convincente motivación de la problemática real de violación de derechos humanos, no sólo con consideraciones jurídicas y constitucionales, sino científicas y comparadas con el derecho internacional. Es más, sus propios escritos son excluyentes y discriminatorios de los derechos de lesbianas, bisexuales, transgénicos, transexuales y lo que es peor aún, de los menores que tienen derecho a la felicidad y a una familia en la que se les obsequie día a día amor, cuidados, respeto, educación, así como a que se les instruya con valores tales como el patriotismo, la tolerancia, el respeto y la igualdad. Sólo se habla de los derechos de los homosexuales y según entiendo meramente se transcriben algunas tesis, quizá aisladas, quizá precedentes, quizá de jurisprudencia definida (no se expone nada al respecto). En suma, no se explica suficientemente por qué se han vulnerado los derechos humanos de los yucatecos, ni se explica la realidad de la composición de la familia actual que demanda una regulación también actual.

Luego entonces yo afirmo: con esos defensores civiles y gratuitos de nuestros derechos humanos ¿quién quiere enemigos? . . .

Todo lo cual expongo en la parte relativa de mi blog que le invito a leer.

De antemano le felicito por su blog y su interés en los derechos humanos de Yucatán. Le saludo cordialmente …