viernes, 2 de octubre de 2009

Los curas pedófilos ahora son 'efebófilos'


La Iglesia Católica, cuando puede, es amiga de echar balones fuera. Cuando no puede, tarde y mal, pide disculpas con la boca pequeña, y cuando no hace ni una cosa ni otra porque la presión mediática no es tan grande como para deshilachar sus ostentosos hábitos, sacan sus gigantes, cabezudos y cabezones a la calle, pantallas grandes y cientos de autobuses para insistir, aunque cada vez incluso ellos se lo crean menos, que la calle es suya.

Hoy, dentro del rosario de perlas de la Santa Institución, una que vale dos tiros de gracia. Silvano Tomasi, observador permanente del Vaticano ante la ONU ha dicho que los curas no practican la pedofilia sino la ‘efebofilia‘. Yo aún me estoy levantando del suelo.

No porque decir efebofilia no signifique básicamente la misma mierda, sino porque los representantes del último imperio nazi de Europa se escudan en lo que se les ocurra para que no nos olvidemos que pase lo que pase, la razón la llevan ellos, que para eso son embajadores de Dios en la Tierra y a ver quien le discute al Altísimo, hombre.

A ver, reconozco que no toda la Iglesia de Roma está llena ni mucho menos de curas pervertidos. Durante mis diez años en colegios de curas, ni uno abusó de mí ni supe de ningún caso de abuso dentro de los muros claretianos, y eso que material había para montar orgías en el patio si en manos de otros hubiésemos caído y entiendo, acepto y aplaudo que parte fundamental de la labor social que se desarrolla en el Mundo es gracias a los dineros públicos que ellos administran, pero aunque el lobo es muy majo, hay que enseñarle que los borregos son para dar lana, no para que se las zampen y se las lleven a pedazos al monte.

Volvamos a Tomasi. El listo este dice que

Dentro del clero católico, sólo entre el 1,5% y el 5% de los religiosos ha cometido actos de ese tipo

Aparte de resultados finales, agradeceríamos estadísticas, arzobispo.

Pero el golazo con el que ha debido quedarse ancho como un sofá cama es

No se debería hablar de pedofilia sino de homosexuales atraídos por adolescentes. De todos los curas implicados en casos de este tipo, entre el 80% y el 90% pertenecen a la minoría sexual que practica la efebofilia, es decir, los que tienen relaciones con varones de los 11 años a los 17

Es decir, que no sólo los maricones tenemos la culpa (porque ya que estamos, poco se hablan de los abusos y violaciones de sacerdotes a jovencitas con hijos no reconocidos corriendo por los patios de los centros parroquiales), sino que es pura atracción por efebos, que es algo que debemos achacar a los griegos y tal, les falta por decir. Sobre el restante 10 ó 20 por ciento de sus bendecidas estadísticas, Silvano no aclara el tratamiento que deberíamos darles a sus hermanos de alzacuello.

Este torrente de sabiduría vino a raiz de una pregunta formulada por Keith Porteous Wood, miembro de la Unión Internacional Humanista y Ética, y para rematar la faena, Tomasi dijo que además, la mayoría de abusos se dan en otras iglesias, que no digo que con las cientos de ellas que se han apoderado de los sesos del Mundo, no sea cierto, si a puras estadísticas nos remitimos, pero es que a este paso va a resultar que ni locos fueron ellos los que se dedicaban a matar gente en las hogueras, que para culpables los bosques, por haber parido tanta leña.

Más información El Pais

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